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8 January, 2009El buen clima es uno de los factores que más influyen a la hora de buscar un terreno donde vivir de manera más o menos aislada. Sin embargo no es el único ni el más decisivo pues la diferencia climatológica que puede existir entre una pequeña ciudad y un cortijo que se encuentre a pocos kilómetros de distancia puede ser mínima o inexistente, y a pesar de esto son muchas personas las que prefieren vivir a cierta distancia de nucleos de población.
Probablemente en la elección de la vida “campestre” tampoco influya demasiado esa tendencia moderna de vivir sin pareja pues quien decide vivir sin más acompañantes en su propia vivienda no suele ser muy amante de estar aislado todo el tiempo. Los solteros, o divorciados, no serían buenos canditatos a irse a vivir al campo privándoles de una vida social que compensa el aislamiento en sus viviendas.

Venta de parcelas y cortijos para los interesados en la vida autosuficiente
¿Quiénes entonces desean vivir en el campo?
El grupo es bastante heterogéneo pero estaría formado fundamentalmente por jubilados que prefieren la tranquilidad de una vivienda aislada, las familias que quieren optar por un tipo de vida diferente al que todos parecen perseguir hoy día y en general los amantes de la Naturaleza. En cualquier caso vivir en el campo es una decisión más extremista y radical de lo que el pensamiento romántico de quien jamás se iría a vivir al campo pueda suponer.
Se puede ser por ejemplo muy amante de la Naturaleza pero la mayoría de estos naturalistas se conformarán con los documentales y el jardín de casa o la terraza, sin dar jamás el paso que les lleve a vivir en un cortijo.
Cuando tan sólo es el deseo de tranquilidad unido a la jubilación el que conduce a un cortijo, o a una masía dependiendo de la provincia elegida, suele ser común que se opte por lugares de buen clima. Además entre quienes deciden vivir de esta manera en nuestro país hay muchos extranjeros, principalmente ingleses, alemanes o franceses. Suelen elegir principalmente las provincias costeras del levante o el sur andaluz.
Quienes toman la decisión de vivir en una casa en el campo, porque quieren cultivar sus propios alimentos y quieren vivir de manera más armómica con la Naturaleza, no suelen tener especial preferencia por la provincia donde trasladarse, más bien condicionan esa decisión a la mejor oferta de terreno que pueden encontrar.
Hace algunas décadas vivir en el campo era una opción muy económica porque prácticamente nadie tomaba esa decisión y quienes se veían obligados a vivir en ese aislamiento, casi siempre por cuestiones de trabajo, estaban deseando salir cuanto antes del campo para irse a las prósperas ciudades. Hoy día el proceso se ha invertido. Quienes tienen más dinero están deseando poder salir de las ciudades para irse a vivir al campo. Además el ecologismo es una moda, así por lo menos puede verse, bastante rentable que lleva asociada toda una nueva forma de concebir las viviendas (energía solar, materiales no contaminantes, respeto con el entorno, etc) que atrae cada vez a más personas.
Sobre la vida en el campo y en concreto sobre la vida autosuficiente, si usted está interesado en estos asuntos y planea irse a vivir al campo, le podemos recomendar varios libros publicados en España por la editorial Blume y escritos por John Seymour.
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