Ante todo y por el respeto que me merecen todas esas personas que se han convertido en los nuevos esclavos del siglo XXI diré por adelantado, que este artículo está escrito para alegrarles, en tono de broma, un poco el día.
En este país todos queremos ganar mucho dinero, de la manera más rápida y hasta se
podría decir que como sea. No por casualidad desayunamos últimamente con escándalos urbanísticos en los que se nos intenta decir que unos pocos han roto las reglas del juego y por esto mismo han dado con sus huesos en la cárcel.
Sin embargo mi impresión es que no se trata de un problema de unos pocos aunque afecte a muchos sino que es más bien la forma de ser de todo un país la que está conduciéndonos a nuestra propia decadencia.
Hoy día 22 de Diciembre hemos tenido la demostración de hasta qué punto la gente ya no necesita pensar sobre aquello que puede ser considerado bueno. Hoy se ha celebrado el sorteo de la loteria de Navidad y desde luego ha quedado claro que se trata de un magno acontecimiento en el cual los “tocados por la fortuna” conseguirán alcanzar ese estado de gracia (por algo son los agraciados) que les conducirá a la admiración constante del resto de desafortunados.
Si alguien ve la televisión, lee los periódicos, se da una vuelta por Internet,… ¿tendrá la menor duda de qué es lo que quiere la gente?
Dinero.
Y lo peor del asunto es que para un elevado porcentaje de personas ese dinero nunca llega con el caudal deseado.
Hoy mismo muchas de esas personas que tienen que pagar una hipoteca se habrán dicho: ¡lo que yo podría haber solucionado en mi vida si me llega a tocar el gordo!.
Pues bien, pensando en todo esto y buscando una solución para esos a los que no le ha sonreido la fortuna se me ha ocurrido una buena manera de reducir esa hipoteca que tenemos que pagar cada mes.
Por lo pronto es una idea que se lanza desde estas páginas por si algún empresario como Dios manda, es decir, ávido de ganar dinero desea ponerla en marcha.
Se trata de financiar la hipoteca mediante la colocación de publicidad en las casas o pisos sobre los cuales recae esa pesada carga.
Hablando en plata para concretar:
En el techo de la cocina podría colocarse un hermoso cartel de cualquier empresa de alimentación, por ejemplo: ¿Otra vez te quedaste sin huevos? En carrefour los tenemos frescos y al mejor precio.
En el salón: Porque te lo puedes permitir en el Corte Inglés tenemos la televisión que te mereces.
En el dormitorio: No seas loco, bastante tienes con la hipoteca. Durex.
¿Cuántos de los que han hipotecado media vida no dirían un si rotundo a toda esta publicidad que pudiera reducir su condena?









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