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Olvidemos a quienes por obligación, es decir, por razones de trabajo, tienen que vivir en un sitio determinado porque ese grupo de personas carece, muy a su pesar, de libre capacidad de decisión.
Centrémonos en aquellas que si pueden decidir con cierta libertad, casi siempre unida a un nivel económico cuando menos desahogado, dónde podrán establecer su residencia.
¿Dónde querrá vivir alguien que puede trasladarse a casi cualquier lugar de España?
Pues está claro que serán varios factores los que influyan en su decisión pero entre todos ellos casi seguro que los más importantes serán: el “tirón” sentimental que tenga el lugar donde nació o pasó la mayor parte de su vida y el atractivo que puedan tener las zonas donde le sea posible instalarse.

Vivir en la Costa del Sol
Como en el terreno sentimental de cada comprador de casas no podemos entrar centrémonos de nuevo en ese factor que está unido al atractivo del lugar.
Un buen sitio para vivir puede ser aquel que presente estas características:
- Esté bien comunicado, es decir, no nos obligue a emplear diez horas en recorrer 100 kilómetros.
- Ofrezca unos servicios que consideremos deseables.
- Se pueda disfrutar de un buen clima.
- Sea un lugar atractivo debido a su entorno natural, histórico o por el entorno físico creado por la mano del hombre.
Puede haber más razones (tranquilidad, seguridad, etc) pero en la elección de muchas personas casi siempre influyen esas cuatro razones anteriores.
Hasta hace muy poco la Costa del Sol (ver inmobiliarias en Málaga y la Costa del Sol o en versión inglesa: Real Estate Malaga) cumplía con esos requisitos, con alguno de manera más clara que con otros pero en líneas generales se ajustaba a esa idea que pueden tener muchos compradores de casas de un lugar con buen clima, atractivo, razonablemente bien comunicado y con ciudades que ofrecen todo lo necesario para vivir en ellas.
Sin embargo desde que tenemos encima la crisis económica y en algunos sitios de la Costa del Sol se ha dejado de construir comparativamente con años anteriores hasta un 80% de viviendas, como ha sucedido en Mijas, parece como si los atractivos de esta zona hubiesen desaparecido.
Hay medios que se apuntan al desastre porque saben que es lo que más vende, informar sobre catástrofes a gente que está asustada. Lo que sucede sin embargo es que se está analizando mal el problema de fondo.
Evidentemente la Costa del Sol está sufriendo las consecuencias de la crisis económica pues la gente está viendo que los disparatados precios de las viviendas está bajando y para comprar una segunda casa siempre hay tiempo y sobre todo cuando existe la posibilidad de pagar un 10% o un 30% menos si se espera unos meses o un par de años.
Pero en la Costa del Sol está sucediendo algo más porque los compradores europeos está desapareciendo. Esos compradores también estará sufriendo la crisis pero parece ser que las turbulencias políticas de la Costa del Sol no les están sentando nada de bien y es muy lógico que así sea porque si usted fuese un potencial comprador de vivienda en un país europeo y de repente en la zona que a usted le interesa se anunciase que se van a derribar miles de casas que se construyeron sin la necesaria licencia, ¿acaso usted arriesgaría su dinero en esa zona? Está claro que no. Pues eso mismo les debe de suceder a esos europeos que se asustaron con todas las noticias que comenzaron a lanzarse desde Marbella.
Algo se hizo mal para que esa corrupción fuese posible pero es que algo se sigue haciendo mal ahora.
Comprar una vivienda supone la inversión de decenas o cientos de miles de euros y nadie se lo toma a la ligera, sin embargo por parte del Estado no existe la protección del comprador, necesaria y deseable en estos asuntos. Es increíble que teniendo un sector que tanto ha contribuido al desarrollo del país al mismo tiempo no se fomentase su claridad y transparencia. ¿Qué puede ser de aquel que vende sin compradores? Pues ahora nos estamos enterando.
Todo lo hemos dejado en manos privadas, de tal manera que si querías tener la seguridad de que comprabas en lugar seguro tenías que recurrir a consultores o abogados, y no es que esto sea algo negativo en si mismo, nada de eso, sin embargo se ha cometido un error de bulto no facilitando la información adecuada de la manera más fácil y por el medio más acertado.
Para un comprador europeo recurrir a un asesor nacional para informarse sobre lo que pueda sucederle a su casa por si en un futuro se descubre que se construyó de manera no totalmente legal es impensable porque antes de hacer eso se guardaría su dinero o se lo gastaría en otro lugar.
Sin embargo si podemos imaginar una solución a todo este asunto: la publicación en Internet de una base de datos gracias a la cual se pueda obtener información sobre el estado legal de cada vivienda, información además avalada por el Estado.
La Costa del Sol lo que necesita son menos ladrillos, mejores servicios y una información mucho más clara y más accesible.
Las infraestructuras están mejorando en la zona, así por ejemplo el AVE ha introducido nuevos atractivos y posibilidades. Hoy día se puede viajar desde Málaga a Córdoba en una sola hora y a un precio más que razonable (unos 20 euros), llegar a Madrid, a Sevilla o Barcelona es también mucho más cómodo, rápido y sencillo.
El sol sigue brillando la mayor parte de los días y el buen tiempo hace florecer multitud de plantas que saludan la llegada de la Primavera. ¿Acaso todo esto dejará de ser deseable para turistas y compradores de viviendas? Está claro que no, por esto mismo lo que ahora mismo vive la Costa del Sol es sólo un bache en su trayectoria. Sin embargo desde la Administración deberían de hacer mejor su trabajo analizando con mayor perspicacia lo que está sucediendo y poniendo remedios realmente eficaces.